El proyecto
Un edificio que aprende a guardar la luz .
Ámbar es la historia de un edificio de oficinas en Hamburgo que aprende a guardar la luz. Durante el día se mantiene discreto, casi callado, dejando que el sol resbale sobre su piel de bronce y vidrio. Pero cuando cae la tarde sobre la ciudad, algo cambia · el edificio empieza a brillar desde dentro, como si hubiera estado coleccionando en secreto cada destello del puerto para devolvérselo al barrio. Nuestro encargo fue la visualización y un vídeo del proyecto.
El reto era generar una pieza audiovisual con impacto real. La pieza es brevísima · recoge un día entero y lo destila hasta dejar solo lo esencial: el origen, la luz que sube, la luz que se enciende. Y como el ámbar que le da nombre — esa resina antigua que atrapa un instante y lo conserva para siempre — el vídeo termina en su momento más luminoso, sin despedida, porque hay imágenes que merecen quedarse encendidas.